En 1536, Nicolás Copérnico cambió la historia de la humanidad con su Teoría Heliocéntrica del Sistema Solar, a través de la cual fundamentaba que era el Sol -y no el hombre, como lo planteaba la ideología religiosa medieval de la época- el centro del Universo. Su libro “De las revoluciones de las esferas celestes” fue una pieza clave en lo que se llamó la Revolución Científica que marcó al Renacimiento.
Así, Copérnico desafió a las creencias religiosas del momento al sustituír la idea de un cosmos cerrado y jerarquizado, con el hombre como centro, por un universo homogéneo e infinito, situado alrededor del Sol. Planteaba un giro de 360 grados en la forma de concebir el mundo. Una verdadera revolución “copernicana”.
Una conmoción similar me atraviesa en estos días. Supongo que debe ser el año de la Rata –mi año en el zodíaco Chino- que me brinda oportunidades de cambio inpensadas en otro momento.
Lo cierto es, amigos míos, que me mudé.
Sí. Alquilé mi casa y me fui a vivir a un cómodo departamento.
Planté bandera: renuncié a lidiar con un ejército de domésticas, pileteros, jardineros, alarmas… y gente de mantenimiento. Un cambio copernicano que va más allá del espacio físico. También tiene que ver con el tiempo. Con un nuevo tiempo que me permito vivir, una nueva manera de concebir mi vida: más liviana de equipaje y abierta al fluir de la vida misma.
Ya me lo había adelantado Ludovica (Squirru): la ratita me traería cambios superadores (cuánticos?). En menos de un mes –desde que tomé la desición de alquilar mi casa- una especie de tsunami regenerador me depositó en mi nuevo hogar, con los inquilinos felices también ya instalados en mi antigua morada.
La sorpresa fue cuando me enteré que el 25 de Julio (día en que concreté la mudanza y entregué las llaves de mi casa) es considerado por el calendario Maya como el “Día fuera del tiempo”, ya que es un día que queda fuera del calendario. Es una jornada que marca el fin del año maya (que va hasta el 24 de Julio) y el inicio de un nuevo ciclo (que comienza el 26 de julio de cada año!!!!!!
En fin… Un año nuevo y una vida nueva que quiero compartir con todos ustedes.
Cuando quieran conocer mi nuevo home sweet home los espero en Roque Perez 2371. Edificio “Los Chivatos”. 3 piso “A”.
Chin Chin!!!!!
Pato